Si tu bodega vende una gaseosa a S/ 5, el cliente paga S/ 5. No S/ 5 más IGV. Eso lo sabe cualquiera que atienda un mostrador en Perú.
El problema aparece al configurar un sistema de ventas, sobre todo si viene traducido de otro país: muchos asumen que el precio es sin impuesto y lo agregan encima. El resultado es un descuadre pequeño en cada venta que se convierte en uno grande a fin de mes.
La cuenta correcta
El IGV es del 18% (16% de IGV más 2% de Impuesto de Promoción Municipal), y sobre un precio que ya lo incluye se extrae, no se suma:
subtotal = total ÷ 1.18 IGV = total − subtotal
Con esa gaseosa de S/ 5:
| Total que paga el cliente | S/ 5.00 |
| Valor de venta | S/ 4.24 |
| IGV | S/ 0.76 |
Si en cambio sumaras el 18% encima, el comprobante diría S/ 5.90 — y ese no es el precio de tu vitrina.
Por qué importa más de lo que parece
El monto que va en el comprobante electrónico es el que declaras. Un sistema que calcula al revés no solo cobra distinto: declara distinto, y esa diferencia te la encuentras al cuadrar el mes o, peor, cuando ya no se puede corregir sin notas de crédito.
Una nota si estás en Nuevo RUS
Si tu régimen es Nuevo RUS, tus boletas van sin IGV desglosado: la cuota mensual que pagas ya cubre ese impuesto. Lo contamos con detalle en Estás en Nuevo RUS: qué comprobantes puedes emitir.
Cómo lo trata Efactus
Los precios de tu catálogo se registran como los cobras, con el IGV dentro. El sistema hace la extracción al emitir, y el comprobante sale con el valor de venta y el IGV que corresponden.
Tú escribes S/ 5. El cliente paga S/ 5. El comprobante dice S/ 5.